(Por redacción País Productivo) El sector cánico argentino no comenzó el año de la mejor manera, ya que no solo está exportando menos, sino que también está perdiendo terreno respecto a sus competidores regionales.
Si bien en abril hubo una recuperación en las ventas medidas en volumen del 17% respecto a marzo, sigue por debajo en la comparación interanual, siendo el quinto mes consecutivo que presenta datos negativos.
Según un informe del mercado ganadero RosGan, en el primer cuatrimestre los embarques alcanzaron un total de 195.700 toneladas peso producto, lo que implica una caída respecto al mismo período del año pasado del 25%.

El aliciente es que los precios pagados por el producto argentino están teniendo una dinámica positivo, con un salto del 30% interanual. Esto le permitió a Argentina compensar el desplome en volumen. Así, los ingresos se ubicaron en torno a los US$ 964 millones, representando una caída de solo el 2%.
Pero el dato más preocupante es que mientras que los embarques argentinos están en caída libre, los de la región están mostrando un comportamiento opuesto.
En el caso de Brasil, en los primeros cuatro meses de este año sus exportaciones de carne vacuna crecieron en volumen un 12,8%, alcanzando un total de 827.800 toneladas de producto.
Uruguay, durante el mismo período sostuvo sus exportaciones en 126.300 toneladas peso producto, volumen ligeramente superior al registrado un año atrás. En tanto que Paraguay, al igual que Brasil, incrementó sus ventas al exterior cerca de un 20%, al alcanzar 115.900 toneladas exportadas.
China, el gran responsable
El gran razón que explica este contexto de caída de las exportaciones argentinas es China, que en estos primeros cuatro meses compró un 40% menos.
En este sentido, «Argentina es el país que mayor exposición presenta frente al mercado chino, puesto que las ventas a este destino siguen representando cerca del 60% del total exportado», explicaron desde el RosGan.
De acuerdo a las proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), China este año sostendría su nivel de compras creciendo incluso un 2% respecto del año pasado, lo que llevaría potencialmente a superar los 3,8 millones de toneladas anuales.
Sin embargo, los datos recientemente publicados por la misma Administración de Aduanas (GACC) de ese país revelan una performance -hasta el momento- muy desacoplada de dicha proyección. Según la GACC, de enero a abril China registró un ingreso de poco más de 890.000 toneladas de carne vacuna que, comparado con lo importado en igual período del año anterior representa una caída del 11%.
Por lo tanto, «para llegar cumplir con la proyección del USDA, en los próximos 8 meses del año las compras chinas deberían acelerarse significativamente y sostener promedios de más de 250.000 toneladas mensuales para lo que resta del año, algo poco probable en función de lo visto hasta el momento.