(Por redacción País Productivo) La apertura comercial impulsada por el Gobierno nacional está impulsando a un rápido ritmo las importaciones, mientras que las exportaciones apenas se ubican por encima del año pasado. Resultado: el superávit comercial es cada vez más efímero.

Así lo demuestra el informe sobre Intercambio Comercial Argentino de abril publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Según el organismo público, en el cuarto mes del año, las exportaciones crecieron un 2,3% interanual hasta alcanzar los US$ 6.664 millones, mientras que las importaciones registraron un salto del 37,3% hasta los US$ 6.460 millones, dejando así un saldo comercial positivo de tan solo US$ 204 millones.

Pero además, el dato preocupante es que las exportaciones cayeron 5,7% respecto a marzo, mientras que la tendencia-ciclo sigue ubicándose en terreno negativo (-1,1%).

Las dos categorías que en abril tuvieron signo positivo fueron la de «productos primarios», con una suba del 10,8% hasta los US$ 1.696 millones y las «manufacturas de origen industrial», las cuales se expandieron un 5,5% y alcanzaron los US$ 1.749 millones.

Por el contrario, los despachos de «manufacturas de origen agropecuario» tuvieron una caída del 0,4% hasta los US$ 2.369 millones, meintras que «combustibles y energía» se hundió un 10% hasta los US$ 851 millones.

Pero más allá del comportamiento de las exportaciones, fueron las importaciones las que marcaron la diferencia, con saltos de magnitud en muchas categorías.

Por ejemplo, la importación de «vehículos automotores de pasajeros» tuvo un crecimiento del 204,5% hasta los US$ 427 millones; «bienes de consumo» subió 77,7% hasta los US$ 971 millones; y «bienes de capital» lo hizo por 73,4% hasta los US$ 1.214 millones.

Además, «piezas y accesorios para bienes de capital» creció 24,9% (US$ 1.358 millones); «combustibles y lubricantes» subió 15,3% (US$ 278 millones); y «bienes intermendios», 9,6% (US$ 2.158 millones).