(Por redacción País Productivo) Vaca Muerta es, sin dudas, la nueva Meca del sector energético argentino y la gran esperanza de la economía argentina, y es por eso que un aumento de la actividad en el mega yacimiento no convencional siempre es una buena noticia.

Según el informe del country manager de NCS Multistage, Luciano Fucello, en abril se registraron 2214 etapas de fractura, superando las 1.978 punciones del mes de febrero, lo que se constituye como un nuevo récord histórico en etapas de fractura en la cuenca neuquina.

Las acciones las encabezó la petrolera estatal YPF, con 931 etapas de fractura, seguida por Pampa Energía, que completó 200 fracturas y Vista Energy, con 196 punciones.

El cuarto lugar fue para Tecpetrol, con 189 perforaciones, mientas que el quinto lugar fue para Capsa, con 166 fracturas.

Más atrás se ubicó PAE, con 141 etapas de fractura; TotalEnergies, con 90; Pluspetrol, con 56 punciones; Phoenix Global Resources, con 47; y Chevron, con 5 fracturas.

En lo que refiere a las empresas de servicios, el primer lugar fue, nuevamente para Halliburton, con 885 fracturas, mientras que SLB realizó 796 operaciones.

El tercer puesto fue para Tenaris, empresa del Grupo Techint, que realizó 326 punciones. Cerraron el ránking Calfrac con 151 operaciones y Weatherford con 56 fracturas.

Precios a la baja

Este avance en los niveles de actividad se da en un contexto más que desafiante para el sector energético, ya que los precios continúan con una tendencia a la baja, la cual proyectan que se mantendrá durante todo el año y 2026.

Ayer,  el valor del petróleo Brent, de referencia para Argentina y su perla Vaca Negra, llegó a desplomarse al comienzo de las operaciones un 4,6% hasta los US$ 58,41 la tonelada, moderando su caída hora después a un 2,77% hasta los US$ 59,60.

La misma suerte corrió el WTI, de referencia en Estados Unidos, con una pérdida que llego al 5,1% hasta los US$ 55,30 por barril para acotarse después a una merma del 3,04% a US$ 56,52 por barril.

Esto se dio por la decisión de la OPEP+ de aumentar la producción en 410.000 barriles diarios, dotando al mercado de una mayor oferta y, por ende, afectando los precios. A esto debe sumarse los cimbronazos y la volatilidad que genera la guerra comercial.

Pero, el principal problema es que se proyecta que los precios bajos – y la caída de los mismos – se mantendrán durante 2025 y 2026.

Según un informe del Banco Mundial, «el tambaleante crecimiento económico coincide con una amplia oferta de petróleo, lo que puede hacer caer los precios internacionales de los productos básicos a su nivel más bajo en lo que va de la década de 2020».

«Esta disminución podría ayudar a moderar los riesgos de inflación a corto plazo derivados del aumento de las barreras comerciales, pero también podría obstaculizar las perspectivas de avance económico en dos de cada tres economías en desarrollo», sostuvo el trabajo del Banco Mundial

Así, poryectó que el precio internacional de los commodities energéticos en su conjunto podrían desplomarse hasta un 17% durante el corriente año, llegando así a su nivel más bajo en 5 años y que caigan un 6 % adicional en 2026.