Sin dudas, parte del futuro productivo de Argentina se encuentra en el sector energético, más precisamente, en lo que respecta al petróloe y el gas. Pero, desde comienzos de abril, este mercado se vio super volátil y convulsionado, con una clara tendencia de baja en sus precios.
Si bien el principal factor bajista de las últimas semanas fue la guerra comercial desatada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con la suba unilateral de aranceles a casi todos los países del mundo, en esta ocasión la que le dio el golpe a los valores del crudo fue la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP+).
Durante el fin de semana, 8 de los 12 países que integran la organización, sumado Rusia, decidieron aumentar la producción en 410.000 barriles diarios, dotando al mercado de una mayor oferta y, por ende, afectando los precios.
Así, el valor del petróleo Brent, de referencia para Argentina y su perla Vaca Negra, se desplomó al comienzo de las operaciones un 4,6% hasta los US$ 58,41 la tonelada, moderando su caída hora después a un 2,77% hasta los US$ 59,60.
La misma suerte corrió el WTI, de referencia en Estados Unidos, con una pérdida que llego al 5,1% hasta los US$ 55,30 por barril para acotarse después a una merma del 3,04% a US$ 56,52 por barril.
Esto se da en un marco donde el sector vive fuerte cimbronazos por la guerra comercial, que en estos momentos está centrada eentre Estados Unidos y China, con una clara tendencia bajista en sus valores, por lo que la decisión de la OPEP+ complica aún más las cosas.
Asimismo, representa un desafío para el desarrollo de Vaca Muerta, principal yacimiento no convencional de Argentina, donde el país y empresas internacionales, a través de una fuerte inversión, apuestan a su desarrollo.
Pero, el principal problema es que se proyecta que los precios bajos – y la caída de los mismos – se mantendrán durante 2025 y 2026.
Según un informe del Banco Mundial, «el tambaleante crecimiento económico coincide con una amplia oferta de petróleo, lo que puede hacer caer los precios internacionales de los productos básicos a su nivel más bajo en lo que va de la década de 2020».
«Esta disminución podría ayudar a moderar los riesgos de inflación a corto plazo derivados del aumento de las barreras comerciales, pero también podría obstaculizar las perspectivas de avance económico en dos de cada tres economías en desarrollo», sostuvo el trabajo del Banco Mundial
Así, poryectó que el precio internacional de los commodities energéticos en su conjunto podrían desplomarse hasta un 17% durante el corriente año, llegando así a su nivel más bajo en 5 años y que caigan un 6 % adicional en 2026.