(Por redacción País Productivo) La «guerra comercial» comenzada por Estados Unidos suma capítulos nuevos todos los días. En este caso, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con la imposición de aranceles del 200% para la importación de bebidas alcohólicas europeas.
Esta potencial medida es en respuesta a las intenciones de la Unión Europea (UE) de gravar las importaciones de whisky amercicano.
«Si este arancel no se elimina de inmediato, Estados Unidos impondrá próximamente un arancel del 200 % a todos los vinos, champañas y productos alcohólicos procedentes de Francia y otros países de la UE», escribió Trump en su red social, Truth Social.
Para Trump, esta medida «beneficiará enormemente al sector del vino y el champán en Estados Unidos»,al mismo tiempo que aseguró que este tipo de gravámenes para los productos estadounidenses están hechos «con el solo propósito de aprovecharse de EEUU».
Si bien el mandatario entiende que la imposición de aranceles beneficiará a dicho sector económico en Estados Unidos, las cámaras empresarias no piensan lo mismo.
“El sector de licores de Estados Unidos y la Unión Europea es un modelo de comercio justo y recíproco, sin aranceles desde 1997″, dijo en un comunicado Chris Swonger, presidente y CEO del Distilled Spirits Council (Consejo de Licores Destilados).
“Instamos al presidente Trump a alcanzar un acuerdo de licores con la UE para restaurar los aranceles cero, lo que creará empleos en Estados Unidos y aumentará la fabricación y exportaciones del sector de la hostelería estadounidense. Queremos brindis, no aranceles», marcó el escrito.