(Por redacción País Productivo) Las lluvias de los últimas semanas fueron más que importantes para el campo argentino con buenos acumulados que permitieron revertir la sequía que se dio a mediados del verano. Pero en algunos casos, llegó tarde.
Es por eso que la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) recortó hoy la estimación de producción tanto para soja como para maíz.
En el caso de la oleaginosa, el recorte fue de un millón de toneladas respecto a la estipulado un mes atrás, ubicando la cosecha en 46,5 millones de toneladas, mientras que en el cereal fue de 1,5 millones de toneladas hasta las 44,5 millones de toneladas.

Si bien, las lluvias llegaron a la franja central en tiempo y forma, perimitiéndole a los cultivos no solo cortar con el estado de sequía, sino también tener un rebote productivo, con una mejora promedio en el rendimiento de la soja de 4 quintales por hectárea (qq/ha) en el centro y sur bonaerense llegaron tarde.
Pero también llegaron tarde, o directamente no lo hicieron en buena parte del norte argentino: norte de Santa Fe, Tucumán, Santiago del Estero y Chaco, que siguieron con una circulación seca y muy caliente, no recibieron lluvias de consideración.
«Chaco es la provincia más golpeada: la ola de calor duró más de 15 días con temperaturas máximas de 40°C y mínimas que no cedían de los 30°C. La sequía ha sido extrema y posiblemente sea uno de los peores años productivo de la provincia«, detalló la BCR.
Como agravante, «este año hubo una gran cantidad de hectáreas que se habían volcado a la soja en Chaco, por el problema de spiroplasma en maíz y el deterioro de los cultivos en esa provincia pesa sobre el guarismo nacional». En este informe se está considerando para Chaco un rinde medio por debajo de los 10 qq/ha y una superficie no cosechable de 280.000 hectáreas.
Así, el rinde nacional de soja promediaría 27,9 qq/ha, apenas 0,3 quintales más que un mes atrás. El impacto provendría principalmente por la superficie no cosechable, que se está proyectando en 1,3 millones de hectáreas, frente a 780.000 previsto en febrero. Con poco más de 18 millones de hectáreas implantadas en este ciclo, la BCR proyectó la producción de soja en 46,5 millones de toneladas, un millón de toneladas menos que hace un mes.
Maíz
En el caso del maíz, los planteos tardíos pasaron buena parte de la floración en plena ola de calor en la región pampeana y el alivio llegó tarde para el centro y norte, lo que motivó pérdidas productivas por 1,5 millones de toneladas durante febrero.
«Las proyecciones de rindes de maíz han caído en el centro y norte de Santa Fe y Córdoba, La Pampa y también en algunos sectores del centro y sur bonaerense. Las lluvias recientes mejoraron las condición de los cultivos que siguen transitando etapas críticas, pero las posibilidades productivas han quedado limitadas por la falta de agua en la floración», detalló la BCR.
Fuera de la región Pampeana, la falta de agua siguió derrumbando la productividad de los maíces de Santiago del Estero, Chaco y Tucumán.
De esta manera, la entidad proyectó una producción maicera 2024/25 de 44,5 millones de toneladas versus las 46 millones del mes pasado.
El rinde promedio nacional se estima en 68,5 qq/ha (vs 70,5 en febrero), mientras que la superficie destinada a cosecharse comercialmente se calcula en 6,5 millones de hectáreas.
