(Por redacción País Productivo) Continúa la escalada de la guerra comercial iniciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con la suba de aranceles a las importaciones provenientes de China, México y Canadá.

Y es este último el afectado por una nueva suba del tributo. En este caso es para el acero y aluminio, cuyos aranceles escalan hasta un 50%, duplicándose respecto a un mes atrás, cuando el mandatario había establecido que los mismos subían un 25%.

Según especificó en su cuenta de la red social Truth, esta nueva imposición comenzará a regir desde mañana.

«Además, Canadá debe retirar de inmediato su Arancel de Granjero Antiamericano de 250% a 390% a varios productos lácteos estadounidenses, que durante mucho tiempo se ha considerado indignante. En breve declararé una Emergencia Nacional de Electricidad dentro del área amenazada», escribió Trump.

A esto se sumó la amenaza de «aumentar sustancialmente» los aranceles a los automóviles que lleguen a Estados Unidos el 2 de abril «si otros aranceles atroces y de larga duración no son igualmente retirados por Canadá».

Ayer, el futuro primer ministro de Canadá, Mark Carney, sostuvo tras ser electo que mantendrá los aranceles del 25% a las importaciones estadounidenses impuestos en respuesta a la suba realizada por Trump, hasta que éste desista de la medida.

«Mi gobierno mantendrá nuestros aranceles hasta que los estadounidenses nos muestren respeto», dijo Carney en su discurso tras conocerse los resultados que lo dieron como ganador de la interna del Partido Liberal tras la renuncia al puesto de Justin Trudeau.

En este sentido, el también ex titular del Banco de Cánada y de Inglaterra, sostuvo que «hay alguien que está intentando debilitar nuestra economía. Está atacando a los trabajadores, las familias y las empresas canadienses. No podemos permitir que Trump gane».

«Esto no será como siempre. Tendremos que hacer cosas que no habíamos imaginado antes, a velocidades que no creíamos posibles», agregó el mandatario electo de Cánada.

Por otro lado, Carney respondió a los dichos de Trump que, a modo de bravuconada, dijo que anexionaría Canadá: «Nunca seremos parte de Estados Unidos de ninguna manera», aseguró y afirmó que, pese a no ser quienes iniciaron la pelea, los canadienses «siempre están listos cuando alguien más deja caer los guantes”.