(Por redacción País Productivo) La novela del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, que se alcanzó en 2019, pero que todavía no se firmó, podría llegar a su fin concretándose el acuerdo comercial más importante de la historia de nuestro bloque.
«Aterrizaje en Latinamérica. La meta del acuerdo UE-Mercosur está a la vista. Trabajemos, superémoslo», dijo hoy en su cuenta oficial de X la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Según la representante del Viejo Continente, esta alianza abre la oportunidad de «crear un mercado de 700 millones de personas: la asociación comercial y de inversión más grande que el mundo haya visto jamás. Ambas regiones se beneficiarán».
Von der Leyen llegó ayer a Brasil y se trasladó a Montevideo, donde se llevará a cabo la 65° Cumbre del Mercosur.
La presidenta de la Comisión Europea pretende cerrar en dicho contexto el acuerdo entre ambos bloques, que se mantiene en suspenso desde 2019.
Si bien los países sudamericanos desean que se cierre el acuerdo sin grandes cambios en su letra, desde Franciaa existe una gran reticencia a que se llegué a un entendimiento.
De hecho, el presidente galo, Emmanuel Macron le comunicó a Von der Leyen, que el potencial acuerdo comercial entre la UE y Mercosur es «inaceptable» en su estado actual.
«Seguiremos defendiendo sin descanso nuestra soberanía agrícola», dijo Macron, que atraviesa una dura crisis política en su país y una fuerte presión por parte del sector agropecuario local para que no se apruebe el arreglo.
Según el gobierno argentino, «el acuerdo creará grandes oportunidades comerciales para las empresas argentinas».
Por un lado Mercosur logró cuotas más grandes que otorgó UE en sus acuerdos de libre comercio; por otra parte, UE otorgará acceso libre de arancel al 92% de las exportaciones a ese bloque, siendo los cronogramas de desgravación sustancialmente más cortos que los aplicados por nuestro bloque. Cabe destacar que el arancel promedio para productos agroindustriales en UE es 12,6 %.
Según un informe del Instituto para las Negociaciones Agrícolas Internacionales (INAI), la UE otorgará beneficios arancelarios para el 99% de las exportaciones agroindustriales del Mercosur al bloque comunitario (las cuales se ven gravadas actualmente por la UE con un arancel NMF promedio simple aplicado del 11,4%).
Este 99% se explica a partir de que la UE desgravará totalmente sus aranceles para el 84% de nuestras exportaciones (70% a la entrada en vigor y el restante 14% en un período de entre 4 y 10 años) y el otro 15% se beneficiará de algún tipo de cuota o preferencia arancelaria parcial.
«Vale recordar que hoy, con el actual régimen arancelario de la UE, ya es un destino clave para productos emblemáticos de la oferta exportable argentina tales como harina de soja, carne bovina, productos de la pesca y vinos», indicó la informe.
Según el texto original del acuerdo, la desgravación arancelaria de la UE será en plazos sustancialmente menores: Alrededor de 74% de las importaciones de la UE provenientes del Mercosur tendrán una eliminación de aranceles en forma inmediata. Además, el bloque excluirá de la negociación únicamente el 0,3% del comercio.
En cambio, la desgravación inmediata del Mercosur involucra tan solo el 14% de la cobertura y un 9% de lo que se importa desde la Unión Europea estará excluido de la desgravación , de forma tal de «proteger sensibilidades sectoriales».
Excepto para los vehículos para los cuales se prevé una liberalización en 15 años con un período de gracia de 7 años (acompañados por una cuota transitoria de 50.000 unidades para todo el MERCOSUR que tendrá una desgravación inmediata del 50%), la liberalización para los sectores industriales es lineal (en canastas de 15, 10, 8, 4 años y desgravación inmediata, según el caso).
Más del 70% las importaciones del Mercosur desde la Unión Europea se encuentran en canastas de desgravación de 10, 15 años o excluidas.
Lo que resta saber es si estas condiciones se mantendrán en el potencial acuerdo que se pueda firmar y si el sector industrial, el cual, sobre todo en Argentina, sería uno de los más afectados, o se dan cambios que compliquen al sector.