(Por redaccción País Productivo) La situación de Lácteos Verónica, una de las firmas emblemáticas y más importantes del sector lácteo argentino, se prepara para enfrentar un necesario concurso de acreedores que evite la quiebra de la empresa que supo emplear a 700 empleados.

Tras haber pedido la compañía la habilitación del procedimiento a finales de agosto, finalmente el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N.º 17, Secretaría N.º 34, a cargo del juez subrogante Horacio Robledo, decretó la apertura del concurso.

Lo cierto es que lo que ahora se avecina será un largo proceso de reestructuración de una deuda multimillonaria que tendrá fecha tope en febrero de 2028, de no alcanzarse un acuerdo antes.

Cabe recordar que, según registros del Banco Central, la empresa debe $ 3.931 millones a entidades financieras y 3.476 cheques rechazados por más de $ 12.683 millones. Asimismo, cuenta con más de 20 pedidos de quiebra. Esto sin contar la deuda con proveedores, que según estimaciones del sector ascendería a US$ 60 millones.

Las tres plantas de Lácteos Verónica paralizaron su actividad en enero, al mismo tiempo que la empresa dejó de pagar los salarios y honrar sus deudas. Actualmente, la plantilla ronda los 360 trabajadores.

Hoy solo la fábrica de Suardi está activa con trabajos a fasón, mientras que las de Lehmann y Clasón siguen sin funcionar. Asimismo, los dueños de la firma, la familia Espiñeira, firmó un precontrato de las plantas de Suardi y Clasón, transacción que deberá ser habilitada por la Justicia en el marco del proceso.

El juez ordenó la designación de dos sindicaturas: una general, responsable de supervisar la actividad y la situación patrimonial de la firma, y otra verificante, a cargo del análisis y la verificación de los créditos reclamados.

Además, fijó un calendario para las distintas etapas del proceso concursal. El 3 de febrero de 2027 finalizará el plazo para verificar los créditos, mientras que el 26 de ese mes vencerá el período para presentar observaciones e impugnaciones.

El 27 de abril será la fecha prevista para la presentación del informe individual de la sindicatura, y el 24 de junio deberá emitirse la resolución judicial que determine la procedencia de los créditos.

El cronograma continuará el 14 de julio, cuando se presente el informe general de la sindicatura. En tanto, el 9 de diciembre vencerá el plazo para dar a conocer las propuestas de acuerdo y el 7 de febrero de 2028 concluirá el período de exclusividad.

En paralelo, Robledo ordenó la inhibición general de bienes de la empresa y dispuso su inscripción en los distintos registros de propiedad, incluidos los de marcas y patentes. También solicitó antecedentes sobre los bienes que actualmente figuran a nombre de Verónica y aquellos que estuvieron registrados a nombre de la compañía con anterioridad.

Por último, instruyó a la sindicatura a elaborar un informe pormenorizado sobre los contratos de fasón firmados con Copalac y Lacterra. El documento deberá detallar las condiciones de funcionamiento de esos acuerdos, los procesos productivos, los montos involucrados, la producción realizada, los ingresos percibidos y el destino de los fondos.