(Por redacción País Productivo) La Justicia de La Rioja abrió el concurso preventivo de Teodoro “Teddy” Karagozian, referente del grupo TN Platex, y dispuso que el expediente se tramite junto con el de Hilado SA, una de las empresas de la familia.

La decisión se suma a las dificultades que atraviesa la industria textil, golpeada por la caída del consumo, el avance de las importaciones y los elevados costos financieros.

El proceso personal del empresario quedó a cargo del juez Walter Peralta, de la Sala Unipersonal N° 5 de la Cámara Segunda en lo Civil, Comercial y de Minas de la Primera Circunscripción de La Rioja. Según el edicto publicado en el Boletín Oficial, Karagozian había presentado la solicitud el 26 de junio. Desde la empresa evitaron hacer comentarios sobre la resolución judicial.

La Justicia estableció que ambos expedientes avancen de manera conjunta. En ese marco, los acreedores tendrán tiempo hasta el 30 de noviembre para presentar sus pedidos de verificación de créditos ante la sindicatura. El informe individual deberá entregarse el 10 de febrero de 2027, mientras que el informe general tiene como fecha límite el 12 de marzo del mismo año.

El concurso de Karagozian llega meses después del iniciado por Hilado SA, que en febrero solicitó la apertura del proceso para reorganizar sus deudas y preservar el funcionamiento de sus plantas. La Justicia formalizó esa instancia en mayo, cuando la compañía ya enfrentaba un escenario complejo para sostener su actividad productiva.

En aquel momento, la firma atribuyó sus dificultades a un contexto económico “adverso” y enumeró distintos factores que afectaban al sector. “Durante los últimos meses, la industria textil argentina se ha visto fuertemente impactada por una combinación de factores adversos: la caída del consumo interno, la apertura de importaciones, la desregulación de ventas por plataformas digitales extranjeras, el ingreso de ropa usada y el escaso y elevado costo financiero que se ubicó muy por encima de la inflación durante el año 2025”, señalaron.

De acuerdo con la explicación de la empresa, la combinación de estas variables redujo los volúmenes de producción y los márgenes de rentabilidad. La presión sobre los precios llegó al punto de que algunos operadores comenzaron a vender mercadería por debajo de sus costos, una situación que agravó los problemas de sostenibilidad del negocio textil.

Hilado aseguró que había puesto en marcha medidas para recortar gastos, elevar la productividad, incorporar tecnología y ampliar sus mercados. Sin embargo, el deterioro de las condiciones económicas aceleró la reestructuración de sus operaciones y desembocó en la búsqueda de una solución judicial para ordenar sus compromisos financieros.

Las dificultades también alcanzaron a DFAC, la marca de indumentaria que la familia Karagozian lanzó en 2023 con el objetivo de comercializar prendas básicas fabricadas íntegramente en el país y sin intermediarios. El proyecto, cuyo nombre significaba “De Fábrica Al Consumidor”, apostaba por integrar las distintas etapas de producción y vender directamente a través de canales digitales para ofrecer precios más bajos.

En abril de este año, la marca anunció el cierre de sus operaciones y la liquidación de las prendas que todavía tenía en stock al costo de producción. Desde la compañía identificaron diciembre de 2025 como un punto de inflexión, cuando varias de las marcas con las que trabajaban comenzaron a importar y el esquema productivo local perdió viabilidad. “Podríamos producir con terceros o importar desde China y seguro nos iría bien, pero no seríamos nosotros. Por eso decidimos cerrar”, explicaron en un video difundido en redes sociales.