(Por redacción País Productivo) Las ventas de los comercios minoristas pymes durante el Día de la Madre registraron una caída interanual del 1,4% a precios constantes, según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
El resultado marcó la quinta retracción consecutiva para esta fecha comercial y reflejó las dificultades del consumo, pese a los descuentos, las promociones y las alternativas de financiación ofrecidas por los negocios.

El informe señaló que las compras estuvieron condicionadas por la capacidad de gasto de los hogares y la necesidad de priorizar los desembolsos. En ese contexto, las estrategias comerciales permitieron sostener parte de las operaciones, aunque no alcanzaron para revertir la tendencia negativa ni generar una recuperación significativa de la demanda.
El relevamiento de CAME describió el comportamiento de los consumidores en los siguientes términos: “un consumo acotado por presupuestos familiares estrictos, donde el financiamiento en cuotas y las promociones operaron como herramientas indispensables para atenuar la retracción de la actividad comercial”.
El gasto promedio por operación se ubicó en $63.197, aunque los montos variaron considerablemente según el rubro. Cosméticos y perfumería encabezó el listado, con un ticket de $88.000, seguido por electrodomésticos, artículos para el hogar y equipos de audio y video, con $72.581. En calzado y marroquinería, el promedio alcanzó los $67.332.
En el otro extremo, los equipos periféricos, accesorios y celulares registraron un ticket de $60.089, mientras que indumentaria promedió $55.416. Librería presentó el desembolso más bajo, con $37.638, y se consolidó como una alternativa de menor costo para quienes buscaron regalos dentro de presupuestos limitados.
La evaluación de los comerciantes también mostró que la festividad tuvo un efecto acotado sobre la actividad mensual. El 39,9% de los establecimientos consultados consideró que el impacto fue moderado, mientras que el 31,7% sostuvo que la fecha aportó ventas, pero sin modificar el panorama general. A su vez, el 19,3% afirmó que no tuvo incidencia y apenas el 9% la calificó como clave para impulsar las operaciones del mes.
En cuanto a las expectativas previas, el 51,3% de los comercios indicó que los resultados estuvieron en línea con lo previsto. Sin embargo, el 32,5% vendió menos de lo esperado: el 29,4% calificó el desempeño como peor y el 3,1% como mucho peor. En contrapartida, el 16,2% superó sus proyecciones, con un 15,2% que obtuvo resultados mejores y un 1% que los consideró mucho mejores.
El análisis sectorial mostró que cuatro de los seis rubros relevados finalizaron la celebración con números negativos. La mayor caída correspondió a electrodomésticos, artefactos para el hogar y equipos de audio y video, cuyas ventas retrocedieron un 3,6% interanual. Cosméticos y perfumería, por su parte, registró una baja del 3,2%.

Los equipos periféricos, accesorios y celulares también tuvieron una contracción del 3,2%, mientras que calzado y marroquinería cayó un 2,2%. En ambos segmentos, los comerciantes señalaron una mayor concentración de las compras en productos económicos, en un contexto en el que los consumidores postergaron gastos de mayor magnitud o buscaron opciones más accesibles.
En electrodomésticos, la demanda se orientó principalmente hacia pequeños equipos y artículos de menor precio. Los canales digitales mostraron un desempeño más dinámico que los locales físicos y compensaron parcialmente la menor concurrencia. La posibilidad de concretar operaciones dependió, en buena medida, de los plazos de financiación y de los créditos personales, mientras que los costos de las bonificaciones redujeron los márgenes comerciales.
En cosméticos y perfumería, el ticket promedio de $88.000 fue el más alto del relevamiento, pese a la caída de las ventas. De acuerdo con el análisis sectorial incluido en el informe, las lluvias en el Área Metropolitana de Buenos Aires y en localidades del interior dificultaron la circulación de clientes por los comercios tradicionales durante los días previos. Aunque se observó una recuperación del movimiento hacia el sábado y durante las primeras horas de la celebración, el clima limitó el alcance de la demanda.
Calzado y marroquinería también sintió las restricciones del gasto familiar. Las compras se concentraron en calzado de uso cotidiano y productos pequeños, mientras que las opciones de gama alta tuvieron menor aceptación. Los descuentos de hasta el 20% y los planes de tres y seis cuotas ayudaron a sostener las operaciones, aunque a costa de una rentabilidad más reducida para los comerciantes.
Entre los rubros que lograron evitar las caídas se destacó librería, con una suba interanual del 3,4%. Con un ticket promedio de $37.638, el sector ofreció alternativas de menor valor, como libros de cocina y desarrollo personal. Las promociones de las editoriales y las tarjetas bancarias contribuyeron a impulsar las ventas, al igual que algunas ferias y actividades locales vinculadas con la lectura.
Indumentaria fue el otro segmento que terminó en terreno positivo, aunque con un avance marginal del 0,1% interanual y un ticket promedio de $55.416. La demanda se concentró en prendas livianas y ropa deportiva, con consumidores atentos a las ofertas y decisiones de compra tomadas a último momento. Los descuentos, las promociones bancarias y los esquemas de dos por uno y tres por dos ayudaron a sostener las operaciones, pero limitaron los márgenes de ganancia.

