(Por redacción País Productivo) Vaca Muerta volvió a empujar la producción de hidrocarburos a niveles récord y consolidó el salto exportador del sector energético. En julio, la extracción de petróleo alcanzó los 916.200 barriles diarios, un 17,2% más que un año atrás, mientras que las ventas externas de crudo superaron los US$1.000 millones durante el mes.
El nuevo máximo confirma la aceleración que atraviesa la industria y deja a la Argentina cada vez más cerca de alcanzar el millón de barriles diarios. La producción nacional había terminado junio en 914.900 barriles por día, después de registrar 903.700 en mayo.
El principal motor de esta expansión es Vaca Muerta. En junio, la formación neuquina produjo 633.946 barriles diarios de petróleo, con un crecimiento interanual del 33%, y ya representa alrededor del 70% del crudo obtenido en todo el país.
El avance del shale oil contrasta con la evolución de los yacimientos convencionales. Durante el primer semestre, la producción no convencional de petróleo creció 35,2% interanual, mientras que la convencional retrocedió 8,8%, de acuerdo con los datos difundidos sobre la actividad extractiva.
El gas también muestra una expansión, aunque a un ritmo menor que el petróleo. Vaca Muerta alcanzó en junio una producción de 97,8 millones de metros cúbicos diarios, lo que implicó un incremento del 10,2% interanual.
A nivel nacional, el crecimiento del gas estuvo marcado por una mayor participación del segmento no convencional. Durante el primer semestre, la extracción de shale gas aumentó 8,3%, mientras que la producción convencional cayó 10,9%.
La Cuenca Neuquina concentra buena parte de este proceso. En junio aportó 715.105 barriles diarios de petróleo, equivalentes al 79% del total nacional, y produjo unos 123 millones de metros cúbicos diarios de gas, alrededor del 77% de la extracción argentina.
El crecimiento productivo comenzó a traducirse con mayor fuerza en el comercio exterior. Entre enero y junio, las exportaciones de combustibles y energía alcanzaron los US$6.594 millones, un 42,5% más que en igual período de 2025, mientras que el superávit energético llegó a US$5.076 millones.
Dentro de ese resultado, el petróleo crudo ganó un protagonismo inédito. Durante el primer semestre, las ventas externas de crudo llegaron a US$4.693 millones, con un aumento interanual del 47,7%, y se transformaron en el principal producto individual exportado por la Argentina.
El crudo desplazó así a los principales productos del complejo agroindustrial en el ranking de exportaciones. La harina y los pellets de soja quedaron detrás, con US$4.161 millones, mientras que el aceite de soja acumuló US$3.163 millones en el período.
El salto exportador petrolero también se explica por la combinación entre mayores volúmenes y condiciones internacionales. En junio, los ingresos por ventas externas de crudo alcanzaron US$918 millones, un 24% más interanual, pese a que el volumen enviado al exterior fue menor.
En julio, el crecimiento de las exportaciones petroleras volvió a acelerarse: las ventas externas de crudo aumentaron 144% interanual y superaron los US$1.000 millones. Con ese resultado, el acumulado del año llegó a unos US$5.700 millones.
La expansión de Vaca Muerta también está modificando el peso de la energía dentro de la generación de divisas. En el primer semestre, la balanza comercial energética registró un superávit de US$6.987 millones, un 87% más que durante los primeros seis meses de 2025 y el mayor resultado para un primer semestre desde que existen registros.
El desafío para sostener este crecimiento pasa ahora por ampliar la capacidad de transporte y exportación. El aumento de la producción de petróleo y gas requiere más infraestructura para evacuar el crudo, incrementar los envíos al exterior y desarrollar proyectos que permitan aprovechar el potencial gasífero de Vaca Muerta, en un proceso que ya convirtió a la energía en una de las principales fuentes de divisas de la Argentina.
