(Por redacción País Productivo) La actividad económica registró en marzo una suba de 5,5% interanual y de 3,5% respecto de febrero, impulsada principalmente por el fuerte repunte del sector agropecuario, que avanzó 17,9% frente al mismo mes del año pasado.

El rebote permitió revertir las caídas acumuladas durante el primer bimestre y llevó al Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) a cerrar el primer trimestre con una mejora de 1,7% en comparación con igual período de 2025.

El dato difundido por el INDEC mostró además que la economía logró recuperarse después de dos meses consecutivos en baja: en enero había retrocedido 0,2% y en febrero había marcado una caída de 2,7%.

La mejora de marzo estuvo sostenida principalmente por las actividades primarias. Según la consultora Equilibra, ese conjunto de sectores creció 6,2% mensual, con el agro como principal motor de la expansión.

La recuperación del campo estuvo vinculada a una mayor comercialización de granos y a mejores rindes agrícolas respecto de campañas anteriores afectadas por la sequía. Ese movimiento también impulsó actividades asociadas como transporte, logística y exportaciones.

El agro volvió así a transformarse en el principal sostén de la economía argentina, en un contexto donde varios sectores vinculados al mercado interno todavía muestran señales de debilidad.

Mientras las actividades primarias exhibieron un crecimiento marcado, las no primarias apenas avanzaron 0,2% mensual y continúan en niveles similares a los registrados a comienzos de 2025.

La dinámica refleja una economía cada vez más heterogénea, con ramas asociadas a recursos naturales liderando el crecimiento y otras actividades todavía afectadas por la caída del consumo y el ajuste económico.

Entre los sectores con mejor desempeño también aparecieron petróleo y minería, que registraron un incremento interanual de 16,3%, impulsados por la expansión de Vaca Muerta y el aumento de exportaciones mineras.

La industria manufacturera mostró una recuperación de 4,6% frente a marzo del año pasado, aunque especialistas advierten que la comparación se realiza contra una base muy deprimida.

Por su parte, transporte y comunicaciones avanzó 4,7% interanual, favorecido por el mayor movimiento de cargas agrícolas y por la recuperación parcial de la actividad comercial.

El único rubro que mostró números negativos fue la administración pública, en línea con el ajuste del gasto estatal implementado por el Gobierno nacional.

El crecimiento económico, sin embargo, todavía no logra trasladarse de manera homogénea al mercado laboral. Los sectores que lideran la expansión tienen una capacidad limitada para generar empleo masivo.

Esa situación genera una fuerte disparidad regional, ya que las provincias vinculadas al agro, la energía y la minería muestran una dinámica más favorable que los distritos industriales o dependientes del consumo interno.

Incluso algunos de los sectores considerados ganadores atraviesan procesos de reducción de personal. En energía continúan los recortes en áreas convencionales, mientras que el sistema financiero mantiene una tendencia de ajuste estructural.

El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que el EMAE desestacionalizado alcanzó un “máximo histórico”. No obstante, distintos economistas señalan que, medido en términos per cápita, el nivel de actividad aún se ubica por debajo de los registros previos a 2018.