(Por redacción País Productivo) La producción automotriz cayó 17,5% interanual en abril y acumuló un derrumbe del 18,6% en el primer cuatrimestre, con apenas 129.867 unidades fabricadas, en un contexto marcado por la caída de las ventas y el avance de los vehículos importados.

La industria automotriz no logró sostener la recuperación observada en marzo y volvió a mostrar señales de debilidad durante abril, afectada por un mercado interno que continúa retraído.

Según datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), durante abril se produjeron 37.521 vehículos entre automóviles y utilitarios, lo que implicó además una baja del 10,1% frente a marzo.

El resultado dejó un balance negativo para el arranque de 2026. Entre enero y abril, la fabricación acumulada se ubicó 18,6% por debajo del mismo período del año pasado.

La caída estuvo explicada principalmente por el segmento de automóviles, destinado al transporte de pasajeros, que sufrió un desplome del 35,9% en el acumulado del año.

En el caso de los utilitarios, el retroceso fue más moderado en la comparación anual, con una baja del 3,1%, aunque en abril registraron una contracción mensual del 12,1%.

Uno de los factores que más presiona sobre la actividad es el crecimiento de los vehículos importados en el mercado local, favorecidos por la apertura comercial y una mayor oferta externa.

En marzo, más del 80% de los autos patentados en Argentina fueron importados, el nivel más alto en casi seis años, según relevamientos del sector.

La mayor competencia externa se combina con un consumo todavía debilitado, condicionado por la pérdida de poder adquisitivo y un mercado interno que no logra recuperar dinamismo.

El deterioro automotor también se refleja en otros indicadores industriales. En febrero, el sector llegó a hundirse hasta 24% interanual, convirtiéndose en uno de los rubros más golpeados de la actividad manufacturera.

La industria en general acumuló ocho meses consecutivos de caída durante ese período, con retrocesos particularmente fuertes en automotores, maquinaria y textiles.

Aunque marzo había mostrado una recuperación mensual del 12,6% en la producción automotriz, el rebote no logró sostenerse y abril volvió a exhibir una fuerte desaceleración.

En paralelo, algunas terminales comenzaron a ajustar esquemas de producción y revisar estrategias comerciales frente al avance de las importaciones y la menor demanda local.

Las exportaciones aparecen como uno de los pocos factores de sostén para el sector, aunque todavía insuficientes para compensar la caída del mercado doméstico.

Con una producción de apenas 37.521 unidades en abril y una caída acumulada del 18,6% en el año, la industria automotriz atraviesa uno de los comienzos más débiles de los últimos períodos, en medio de un escenario de apertura comercial y menor actividad económica.