(Por redacción de País Productivo) El sociólogo propuso ir más allá del análisis de las ultraderechas y armar estrategias que le permitan al campo popular llegar a las próximas elecciones con una idea clara del país que se busca construir.

“Para que haya una esperanza de que esto puede cambiar, hay que demostrar que hay una alternativa y para eso hay que mostrar propuestas”, aseguró Nahuel Sosa, abogado, escritor y comunicador. Su análisis del escenario actual lo llevó a afirmar que los resultados de los últimos comicios fueron la consecuencia de presentar la lucha solo con la bandera de frenar a Javier Milei. 

El coautor del libro “Planificación o dependencia” -junto a Pablo Bercovich-, resaltó que la pérdida del equilibro se produce cuando la mayoría de los trabajos dentro del campo editorial se destina a estudiar el fenómeno de la derecha. “Es saludable, porque nadie puede transformar lo que no comprende, pero nos volvimos una especie de ‘derecholos’ y perdimos de vista lo que los proyectos populares tienen que hacer”, enfatizó. 

“El libro aborda la temática desde esta pregunta: ¿Qué se tiene que hacer para construir una hoja de ruta alternativa al Gobierno de Javier Milei y volver a conectar con sectores sociales con los que se perdió esa conexión?», explicó Sosa en diálogo con País Productivo y enumeró algunos puntos importantes a la hora de pensar en un futuro, como por ejemplo, trabajo, producción, reforma laboral.  

Dejar de analizar la catástrofe que representa esta gestión libertaria es necesario, pero también es fundamental presentar opciones. En este sentido, el sociologo expresó que hay que poner el foco en el sector productivo y la actualidad apremiante que se transita dentro de esta actividad económica.

“En la industria nacional estamos viviendo un industricidio, cuando en realidad hay que defenderla, porque es la que paga los mejores salarios en el campo formal”, continuó el entrevistado y expuso la experiencia de países como México, Colombia y España que establecieron nuevos regímenes laborales sin poner en riesgo la rentabilidad de las empresas locales. 

“Con Pablo (Bercovich) planteamos que una reforma laboral progresista tiene que incluir a la economía del cuidado, a la economía popular y a la economía de plataformas. Es un mito esa idea de que si vos le das derechos a los trabajadores o si otorgas ciertas conquistas sociales, las empresas dejan de invertir y de tener rentabilidad”, señaló el comunicador para mostrar el sentido de su obra. 

Peronismo, unidad y planificación

“El pueblo tiene derecho a planificar, es mentira que el futuro es la incertidumbre, que lo único que puede hacer uno es adaptarse y el que está bien que quede afuera el que no lo logre”, reflexionó Nahuel Sosa para hablar de la importancia de tener un rumbo claro. “El capital siempre planifica, aunque paradójicamente siempre nos invita a vivir con inseguridad”, agregó.

Gran parte del aporte que el sociólogo y su compañero de publicación, Pablo Bercovich, buscan plasmar desde su obra se relaciona con la recuperación de la capacidad de estructurar una estrategia como un derecho social, no sólo desde una estructura estatal, sino también en las demás formas de organización del pueblo. “Cuando las comunidades planifican, se hacen cargo de su destino y de su quehacer histórico, cuando no lo consiguen, otros lo hacen por ellas”, aseguró.

“La idea es salir de la concepción técnica de la planificación y recuperarla como una herramienta política que en situaciones adversas nos permite cambiar el rumbo de la conversación”, insistió el entrevistado y remarcó que la falta de una proyección hacia adelante es más importante dentro del peronismo que la búsqueda un dirigente para ganar las próximas elecciones.

“Estamos en un momento crítico, tenemos a Cristina Fernández de Kirchner como referente, pero no puede ser candidata. También parecen voces de renovación como la de Axel Kicillof, Juan Grabois o Wado de Pedro, hay una generación que empieza a asomar. Pero más allá de eso, hay un punto que tiene que ver con la última experiencia del Frente de Todos y es que la consigna de la unidad hasta que duela no sirve”, explicó. 

Sosa mantiene el optimismo en cuanto a la aparición de un nuevo líder del peronismo y un eventual resultado favorable en las próximas elecciones, pero, a su entender, la inquietud debería pasar por otro eje. “Aunque mañana aparezca ese dirigente que todos queremos y ganemos, si no está claro cuál es el rumbo del Gobierno, será simplemente eso, ganar una elección”, reclamó. 

“¿Cuál va a ser la Ley Bases o el DNU 70 de los proyectos populares? ¿Hay acuerdo en reconocer a la economía popular dentro de una reforma laboral? ¿Hay acuerdo en que la industria debería ser estratégica y qué sectores deberían tener prioridad? ¿Qué vamos a hacer con la deuda externa?», se preguntó el invitado y afirmó que discutir quién va a ser el candidato aleja al movimiento de pensar lo más importante: saber que bandera va a llevar.

El nombre del futuro representante del partido no es el mayor desafío para el sociólogo, que asegura que “el pueblo se va a encargar de generarlo de alguna manera”. Según su opinión, ofrecer una alternativa con estrategia política, es la principal urgencia: “Más que la unidad hasta que duela, el peronismo debería planificar hasta que duela”.