(Por redacción País Productivo) A pocos días de las elecciones en la provincia de Buenos Aires, el Gobierno nacional apuesta al control sobre los pesos en circulación. Según reportes privados esta decisión afecta directamente a los niveles de crecimiento.

La información dada a conocer por la consultora OJF & Asociados da cuenta de un retroceso mensual de la actividad económica del 0,1%. Por medio del Índice General de Actividad, la firma de Orlando Ferreres registró la segunda baja más fuerte del año. En la comparación interanual se sostiene una suba del 3,6% interanual y en el acumulado de 2025 el repunte es de 6,0% en 7 meses.

“Entre los sectores sigue destacándose la intermediación financiera como la de mayor crecimiento, seguido de minas y canteras y la construcción, que está saliendo de una profunda contracción”, remarcan los especialistas en el estudio que, por otro lado, señalan la heterogeneidad en el comportamiento de las variables.   

“En la otra punta, la mayor contracción de julio se produjo en la industria manufacturera, que reportó cifras pobres en sectores clave como el alimenticio y el automotriz”, continúa el relato de los economistas. Del texto del informe surge, también, que la recuperación evidencia signos de dificultad en cuanto a su consolidación en 2025, ya que se logró apenas un 0,3% por encima de las cifras de diciembre de 2024.

El motivo que presentan para este enfriamiento de la actividad económica, según esta consultora, guarda estrecha relación con decisiones partidarias cercanas a los comicios. “El oficialismo apuesta a que un buen resultado electoral ayude a reacomodar las expectativas y a ordenar la marcha económica”, aseguran.

La descripción del panorama no es para nada alentadora, la combinación de factores diversos enciende alertas sobre el futuro. “Hacia adelante, vemos un escenario más complejo: el contexto macroeconómico se deterioró, y a nivel político también comienzan a surgir grietas en el Gobierno, llevando a un aumento general de la incertidumbre”, sostienen.