(Por redacción País Productivo) Era altamente previsible y por demás de anunciado: el Presidente Javier Milei terminó vetando el paquete legislativo aprobado en el Senado, que comprendía un aumento para jubilados, la vuelta de la moratoria previsional y la declaración de emergencia en discapacidad.
De esta manera, Milei, a través del decreto 534/2025 publicado hoy en el Boletín Oficial, decidió no otorgar un aumento del 7,2% en las jubilaciones – que incluía un incremento a $110.000 de un bono excepcional – y vetó la posibilidad de la recomposición de la moratoria previsional, herramienta que le permite jubilarse a trabajadores de más de 65 años que no cuentan con los aportes necesarios.
Por otro lado, Milei también vetó la declaración de la emergencia para discapacidad, que garantizaba fondos hasta diciembre del 2027 para el pago a los prestadores de servicios (enfermeros, acompañantes y transportistas); restablecía el proceso de aprobación de pensiones y actualizaba las sumas (en junio del 2025 era de $213.286,50); y aumentaba la remuneración a los trabajadores con discapacidad que son empleadas en talleres asistidos, que desde febrero de 2023 cobran la pírrica suma de $ 28.000.
Los argumentos desde el Gobierno para vetar estas normas, decisión presidencial que tendrá que ser ratificada o denegada en el Congreso, también son conocidos: equilibrio fiscal innegociable y vicios en el procedimiento legislativo.
En cuanto al primer punto, Milei sostiene que la normativa conlleva un costo fiscal «exorbitante», el cual «dificultaría el cumplimiento de las metas fiscales».
Según el Ejecutivo, los tres proyectos en conjunto implicarían un gasto adicional de más de $ 7 billones en 2025 y cerca de $ 17 billones en 2026, lo cual, según el Gobierno, equivale a casi el 1% del PBI para este año y al 1,68% para el próximo.