(Por redacción País Productivo) Si hay algo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene en claro, es que su política predilecta para dirimir negociaciones comerciales es la arancelaria.
Ya sea con excusas políticas o de «seguridad nacional», Trump firmó hoy la imposición de aranceles del 40% a las importaciones provenientes de Brasil, que si se suman al 10% que ya poseía, se llega a un total del 50%.
La Casa Blanca explicó que el objetivo de esta medida es “abordar políticas, prácticas y acciones recientes del gobierno de Brasil que constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional, la política exterior y la economía de Estados Unidos”.
Pero pasándolo en limpio, y según palabras del propio Trump, lo que busca el gobierno estadounidense es detener el juicio que la justicia brasileña está llevando contra el ex presidente Jair Bolsonaro por intento de golpe de estado contra el actual mandatario Inacio «Lula» da Silva.
En cuanto a India, la imposición de aranceles es del 25%. en una estartegia para forzar negociaciones comerciales entre ambos estados. Además, amenazó con una penalización adicional por la compra de energía y armas a Rusia.
Por último, incrementó a 50% los aranceles para importación de productos semiacabados de cobre y los productos derivados intensivos en cobre a partir del 1 de agosto
Los aranceles excluirán la chatarra de cobre y los insumos como minerales de cobre, concentrados, matas, cátodos y ánodos, según el comunicado.