(Por redacción País Productivo) Cuando todos los datos apuntaban a que el superávit comercial argentino se encaminaba a convertirse en déficit, el resultado de junio alejó esa posibilidad.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el sexto mes del año cerró con un saldo positivo de US$ 906 millones, gracias a una suba del 10,8% en las exportaciones que escalaron hasta los US$ 7.275 millones.

Esta suba compensó la escalada de las importaciones, que durante junio registraron un incremento del 35,9% hasta los US$ 6.370 millones.

El sector energético y las exportaciones industriales fueron los sectores que permitieron acrecentar el superávit, que hasta el momento es el mayor de año.

En el primer caso, los ingresos se incrementaron 74,2% interanual hasta alcanzar los US$ 1.064 millones, a la vez que el segundo tuvo un incremento del 12,9% para ubicarse en US$ 1.852 millones.

Por su parte, las exportaciones de productos primarios aumentaron 2,6% a US$ 1.822 millones, mientras que las manufacturas de origen agropecuario presentaron una caída del 0,1% hasta los US$ 2.536 millones.

Por el lado de las exportaciones, los incrementos en determinados rubros son exponenciales. Por ejemplo, bienes de capital aumentaron 100,7% hasta los US$ 1.217 millones; vehículos automotores de pasajeros tuvo una suba del 248,5% hasta los US$ 509 millones; y bienes de consumo presentaron un alza del 90,9% hasta los US$ 893 millones.

Por último, bienes intermedios – el segmento que más peso tiene en las importaciones – registró un aumento del 19,3% hasta los US$ 2.140 millones.