(por Christian Veltri) Los gremios aeronáuticos están en pie de lucha contra el gobierno nacional desde hace ya varios meses exponiendo un avance injustificado y una degradación del sector que puede ser riesgoso para la seguridad aérea, lo que provoca la adopción de distintas medidas como retenciones de tareas por algunas horas o jornadas laborales enteras, con poco tiempo de aviso previo a los pasajeros. Esto preocupa a todos los actores del turismo nacional que esperan ansiosos la temporada invernal para levantar cabeza.
En las puertas de las vacaciones de invierno, el gobierno nacional se enfrenta a un nuevo conflicto. Los “Sindicatos Aeronáuticos Unidos” se reunieron el jueves 10 de julio en vísperas del inicio del receso invernal, y decidieron activar un plan de acción y lucha que abarcará a todo el sector. Esta determinación se toma en medio de las denuncias que vienen realizando desde hace muchos meses exponiendo la preocupante situación de degradamiento que sufre el sector con el consecuente deterioro de la seguridad operacional, despidos injustificados y paritarias inconclusas.
De este plenario fueron parte la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), la Unión de Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales (UPSA), la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA), la Asociación de Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad de la Aeronavegación (ATEPSA), y la ATE – ANAC (Asociación de Trabajadores del Estado – Administración Nacional de Aviación Civil), entre otros.
Terminado el plenario y con la confirmación del dictado de la conciliación obligatoria que levantaba la medida anunciada por los controladores aéreos nucleados en ATEPSA, anunciaron nuevas medidas de fuerza que incluyen un paro nacional de pilotos por 24 hs para el sábado 19 de julio.
Como para poner en contexto, los controladores aéreos habían anunciado medias de fuerza que se iban a desarrollar desde el 11 de julio hasta el 30 de julio en distintos horarios. En un comunicado, la asociación gremial de los controladores aéreos indicaba que “la autoridad aeronáutica continúa presentando informes tendenciosos y argumentos infundados, buscando deslegitimar las medidas de acción sindical y obstaculizar el legítimo derecho constitucional a la huelga” para un conflicto que “ya lleva más de 10 meses sin respuesta”. Las medidas iban a afectar la autorización de movimiento de aeronaves y vehículos en pista, la recepción y transmisión de planes de vuelo.

Ante la falta de diálogo del gobierno nacional y la persistencia de los gremios, la situación se ponía cada vez más tensa. Esto obligó a la Secretaría de Trabajo a dictar una nueva conciliación obligatoria pocas horas antes del inicio de las medidas anunciadas por la entidad gremial. La medida obliga al gremio y a la empresa estatal de control del tránsito aéreo (EANA) a retrotraer las situaciones a un estado anterior al conflicto (esto es levantar la medida de fuerza de parte del gremio y suspender los despidos por parte de EANA) por 15 días.
Ahora, solucionado un bache, aparece otra piedra más. Los pilotos nucleados en APLA anunciaron este paro de 24hs. para el sábado 19 como oposición a las medidas adoptadas por el gobierno argentino en el mercado aerocomercial, indicando que “se está incurriendo en un grave deterioro de la seguridad operacional y la degradación de las condiciones laborales y salariales de las y los trabajadores”.
Como contracara, desde todo el empresariado del turismo despertaron las alarmas ante los inconvenientes que causa la medida de fuerza, poniendo énfasis en el perjuicio que generará en toda esta cadena de valor dada la temporada alta, que dificulta la reprogramación de vuelos y por consiguiente la reprogramación más conveniente de los turistas que se verán afectados, lo que genera un gran daño a un sector que depende de este receso invernal de vacaciones para poder sostener actividad y empleo tanto en pequeñas como medianas empresas turísticas de todo el país.
En vistas de este diagnóstico, desde las cámaras empresarias del sector turístico instaron al diálogo entre autoridades del gobierno y de los gremios para llegar a un acuerdo que garantice la continuidad de los servicios aéreos, preservar el desarrollo de la temporada, y proteger a los pasajeros para que sigan eligiendo el país para vacacionar.